Puerta de Toledo

De todas éstas la única que se conserva en la actualidad es la Puerta de Toledo, mandada erigir en el camino que iba de Córdoba a Toledo y situada al norte de la ciudad. La construcción de la Puerta de Toledo se concluyó en 1328 como aparece reflejado en una inscripción hallada en la misma. Fue declarada Monumento Nacional en 1915 y ha sido objeto de varias intervenciones a lo largo de la historia debido a habituales problemas de humedad, ambientales y de patologías en la piedra. La más reciente rehabilitación se ha concluido en 2013, con importantes hallazgos, como los cuatro bustos esculpidos en las dos claves de las bóvedas del paso por el interior de la Puerta y que pertenecen al momento de su construcción original, ayudando así a su datación.